Tras levantarnos, nos fuimos a desayunar para tener fuerzas para buscar a los moáis. Desayunamos leche con colacao, leche, galletas y tostadas con mantequillas y mermelada.
Esa misma mañana, antes de ponernos a buscar, tuvimos que ayudar al El Chamán; le ayudamos a recuperar los trozos de una jarra purificadora de agua que se le había roto.
Después, cada monitor con su equipo preparó la misa. Estuvimos hablando mediante la parábola de la mota en el ojo sobre la importancia de ver qué cosas hemos de mejorar, antes de criticar a los demás.

Tras un tiempo libre y unas duchas, nos fuimos a comer, tuvimos macarrones, ensalada, croquetas y platano de postre.
Después de un tiempo libre y merendar bocadillo con salchichón, nos reunió urgente el alcalde de La Isla.

Necesitaba nuestra ayuda para crear nuevos moáis para suplantar temporalmente a los originales. Conseguimos dinero mediante divertidas pruebas, y conseguimos materiales en una subasta. Con los materiales creamos unos originales moáis, que incluso fueron premiados por El Alcalde.

Tras un tiempo libre nos fuimos a cenar una rica hamburguesa con patatas y flan.
Por la noche, nos reunió el chamán de la isla. Nos dijo que teníamos que buscar a varios moáis que estaba lesionado y no se había podido escapar. Después de encontrarlos hicimos un pis y nos fuimos a dormir.
Junior Shalom Siempre Unidos